desercion escolar ¿factor determinante en el desempleo juvenil?

•1 diciembre 2009 • 12 comentarios

DESEMPLEO JUVENIL

Panorama mundial

La crisis financiera global podría incrementar en unos 20 millones la cifra de desempleo a nivel mundial según estimaciones preliminares de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que indican que el número de personas desempleadas podría aumentar de los 190 millones de 2007 a 210 millones a finales de 2009. El director general de la OIT, Juan Somavia, instó a los distintos gobiernos nacionales a emprender “acciones gubernamentales rápidas y coordinadas para evitar una crisis social que podría ser severa, prolongada y global”, como también puso especial énfasis en los jóvenes al declarar “la incapacidad de las economías para crear empleos decentes y productivos a pesar del crecimiento económico está golpeando con fuerza a los jóvenes del mundo”.

La cantidad de jóvenes en el mundo está comenzando a ser la mayor de la historia, y cada vez más de ellos están entrando al mercado laboral en una cantidad sin precedentes. Según la OIT, actualmente cerca de 70 millones de jóvenes en el mundo buscan empleo infructuosamente. Este fenómeno ha venido creciendo aceleradamente durante los últimos años, no solo en países desarrollados (donde vive cerca de un 85% de los jóvenes del mundo) sino también en todas las regiones. En general, tanto para países desarrollados como no desarrollados y economías de transición, el desempleo juvenil tiene una tasa promedio de  tres veces más alta que la de los adultos durante los últimos años, generando un contingente de hombres y mujeres que ni estudian ni trabajan.

Chile: ventajas y desventajas en su región

La situación actual de nuestro país no esta lejos de la realidad mundial, desde  inicios de los años 90s, gracias a la variada información empírica existente desde entonces,  nos deja en manifiesto que  el desempleo juvenil va al aumento y no tiene afán de detenerse.

En el año 2009 la tasa de desempleo a nivel nacional alcanzó a 10,2% y la tasa de desocupación en jóvenes de 15 a 24 años alcanzó a un 23,4% (223.670 personas), más que duplicando el desempleo a nivel nacional, como ha venido ocurriendo por décadas,

Según datos entregados por la OIT, se señala que en el país trabajan 196.000 menores de 18 años, de los cuales 107.000 lo hacen en condiciones calificadas como inaceptables, y el  55,7% de los jóvenes del grupo que no asiste a la escuela. Otro elemento importante a considerar, es el trabajo no remunerado de jóvenes que deben asumir labores domésticas a temprana edad. Cuando los padres trabajan y no hay quien cuide a los hermanos, es  la hija mayor quien se convierte en una pequeña madre, y se hace incompatible su asistencia a clases.

Deserción escolar: ¿actor principal en el desempleo juvenil?

En el presente articulo basado en las encuestas CASEN (Encuesta de caracterización socioeconómica nacional), llevaremos a cabo el estudio de la deserción escolar como el actor principal en las elevadas tasas de desempleo en el segmento de la población mas  joven. El nivel educacional de la persona es algo de vital importancia a lo largo de su vida, ya que la  educación le generaría beneficios a largo plazo. Según Jürgen Weller, Master en Ciencias Políticas y Doctor en Economía de la Universidad Libre de Berlín, Alemania y Oficial de Asuntos Económicos, División de Desarrollo Económico, CEPAL, señala en su trabajo “Juventud y situación laboral: Brechas y barreras” que una de las causas que desencadena esta débil inserción laboral se relaciona con los altos niveles de deserción escolar, que afecta sobre todo a la juventud procedente de hogares pobres, “refuerza la transmisión Inter-generacional de la pobreza en esos sectores”, indica el cientista político alemán, lo provoca que existan lugares que no puedan evolucionar.

Las razones del desempleo juvenil se pueden clasificar en los siguientes ámbitos:

–         deserción escolar.

–         salario mínimo.

–         falta de capacitación laboral.

–         escaso nivel de capital humano.

–         para la mitad de los alumnos de educación técnico-profesional  no                        son reconocidos     sus estudios.

–         ubicación geográfica.

La deserción escolar es un hecho que trae consigo costos  sociales como  también privados. Su principal consecuencia  se encuentra el impacto negativo sobre el nivel de capital humano. Abandonar el sistema educacional genera beneficios de corto y mediano plazo, vinculados a los ingresos generados y a la adquisición más temprana de experiencia que tiene costos de largo plazo, debido al menor nivel de capital humano alcanzado, lo cual influye negativamente en los ingresos futuros.

El siguiente grafico nos deja en manifiesto que  Chile se presenta como uno de los países con las menores tasas de deserción escolar dentro de Latinoamérica, a diferencia de otros países en la región  donde un nivel importante de su población  abandona el sistema educacional a temprana edad y se pronuncia la diferencia por  vivir en una zona urbana o rural.

El aumento en la cobertura de la educación secundaria en las zonas rurales y en los hogares de menor nivel socioeconómico, apunta como una de las principales causas  para la notoria caída en las tasas de deserción desde inicios de los años 90s. Sin embargo, la probabilidad más alta de deserción para los tres grupos se produce a fines del ciclo secundario[1], especialmente para los alumnos de hogares indigentes, quienes tienen una probabilidad de deserción 2.07 veces mayor que para los alumnos de hogares pobres no indigentes y 2.7 veces la de los alumnos de hogares no pobres.

Principales factores de deserción escolar:

Paternidad: el hecho de haber sido padre ó madre se considera un factor determinante en la deserción escolar, debido a la necesidad de cuidado del hijo  en las mujeres y de la necesidad de ingreso al mercado laboral para  los hombres. Sin embargo, la causalidad también puede operar a la inversa, es decir que la llegada de un hijo haya sido un hecho posterior a haber abandonado el sistema educacional. En este último caso, la paternidad estaría reflejando otros problemas relacionados al menor, los cuales influyen conjuntamente en la deserción escolar y en la paternidad temprana, ó que esta última es una conducta que es más probable cuando un estudiante se ha retirado del sistema educacional.

Condición étnica: Este es  un fenómeno mucho más probable de ocurrir en alumnos provenientes de hogares pobres e indigentes, que  se mantiene a lo largo de todo el ciclo educacional. Así, la probabilidad de que un alumno proveniente de un hogar indigente deserte en algún momento del sistema educacional es de un 28.4 %, versus un 20.2% para aquellos de hogares pobres no indigentes y un 13.3% para aquellos de hogares no pobres[2].

Estructura familiar: Tomando como grupo de referencia a aquellos estudiantes que no viven con ninguno de los dos padres o viven con el padre aumenta el factor de deserción escolar. La ausencia de la madre aumenta la probabilidad para  que el estudiante se retire del sistema educacional.

Escolaridad del jefe de hogar: Mientras mayor es la escolaridad del jefe del hogar, menor es la probabilidad de que éste abandone el sistema educacional. La educación del jefe de hogar está asociada con la valoración que le asigna el hogar a la educación formal, por lo que influye en la percepción de los retornos marginales de completar un año adicional de educación. Un resultado interesante es que la educación del padre resulta más importante de lo usualmente considerado, ya que al igual que la educación de la madre, aumenta la probabilidad de estar asistiendo a un establecimiento educacional, pero además reduce significativamente la probabilidad de estar trabajando.

Zona geográfica: Vivir en la zona urbana carece  de efectos significativos sobre la probabilidad de deserción si es comparado con los estudiantes de las zonas rurales. Se puede observar que el 13.9 % de los niños entre 6 y 18 años desertan del sistema educacional en el sector urbano, comparado con  las zonas rurales donde  dicha cifra alcanza el 21.7 %. Al mirar la tendencia de ambos grupos, se puede observar que el quiebre al final del ciclo primario es mucho más pronunciado en las zonas rurales (probabilidad de deserción es 2.15 veces mayor en el sector rural), aunque para ambos la mayor probabilidad de deserción se produce a fines de la enseñanza secundaria. Sin embargo es notorio el efecto que trae consigo para el joven  vivir en una zona rural, ya que las oportunidades de trabajo son amplias por que  abundan actividades agrícolas, que por su naturaleza permiten mayor diversidad y flexibilidad de contratos, que  trae consigo grandes problemas que se verán reflejados en el futuro de la persona, ya que al preferir trabajar para llevar dinero a casa y ayudar al sustento del hogar  se abandona la educación pensando en que no es de vital importancia, pero pasados los años estos trabajos ya no serán tan remunerados como en el pasado  y la persona se encontrara cesante y sin la educación que dejó tiempo atrás por un empleo que fue necesario en su momento para poder ayudar en la alimentación de su grupo familiar.

Cobertura educación media: La tasa de cobertura de educación media en la comuna donde reside el joven  reduce la probabilidad de que  abandone el sistema educacional. Esta variable refleja  la influencia que ejerce el entorno del hogar para mantener al menor en el sistema educacional. En comunas donde la deserción es un fenómeno común, al igual que la educación del jefe de hogar, afectaría la percepción acerca de los beneficios asociados a la educación formal, la cual está influida por las características del entorno[3]. Sin embargo, al mismo tiempo, bajas tasas de cobertura pueden estar asociadas a problemas en la oferta educacional en la comuna. En este caso, existe una restricción, la cual aumenta los costos que enfrenta el hogar al mantener al menor en el sistema educacional (costos de búsqueda, costo de tiempo, dificultad en el traslado, etc.). Dicha restricción puede ser particularmente relevante en el caso de las zonas rurales y extremas del país[4], donde aún persisten problemas en la oferta de establecimientos de educación media.

El desempleo juvenil es un fenómeno generalizado que no deja  afuera ningún país en el mundo, siendo Chile uno de los países latinoamericanos con una de las tasas más baja de desempleo juvenil. Entre los numerosos factores que influyen en la deserción escolar, la zona geográfica es el factor que determinante,  Por un lado nos encontramos con el difícil acceso a establecimientos educativos que permitan al estudiante un  desarrollo integral, y por otro tenemos que las necesidades económicas de estas personas genera que el joven abandone el sistema educacional  en sus estudios por buscar un trabajo que en el futuro no va a cubrir las necesidad básicas, obligándolo a buscar en el mercado laboral un nuevo trabajo donde lleva una gran desventaja con respecto al nivel educativo. Este tema merece un mayor estudio por parte del gobierno, ya que se refiere a temas de políticas públicas, puesto que la falta de empleo, la deserción educacional y la desigualdad de oportunidades son circunstancias que agravan la violencia juvenil en el país, así como lo indica la coordinadora del Programa Seguridad y Ciudadanía de FLACSO(Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), Lucía Dammert, “el desempleo produce un incremento en la violencia, pues los jóvenes que no estudian ni trabajan tienen mayor inclinación a cometer delitos o involucrarse en el consumo de drogas”; por lo que el estado debería invertir mas tiempo y dinero en la promoción de la educación en las zonas rurales y en la periferia del país  , lo que no solo ayudaría a la retención de los jóvenes en los planteles escolares, sino que disminuiría notablemente la delincuencia y la drogadicción.

En base a lo desarrollado:

 

– ¿Cree usted que  la deserción escolar es  la principal causa del desempleo en la  juventud chilena?

 

-¿Cómo ven los extranjeros nuestra realidad, qué tan diferente es comparada con Chile?



[1] -Nivel preescolar atiende a niños menores de 6 años.

-Nivel primario obligatorio, de ocho grados.

-Nivel secundario, de cuatro grados  que se ofrece en  liceos con dos modalidades (la científico-humanista, de tipo general, y la técnico-profesional, que combina estudios generales y formación para el trabajo)

-Nivel superior, impartido en Universidades e Institutos Profesionales o Centros de Formación Técnica.

[2] El valor de la línea de la pobreza es de $47.099 para la zona urbana y de $31.756 para la zona rural, mientras que la línea de la indigencia corresponde a $23.549 y $18.146 respectivamente. Fuente: MIDEPLAN.

[3] Como evidencia de la influencia del entorno en la deserción escolar, Sapelli (2004) encuentra que las personas que viven en un vecindario con niveles de educación diferentes a los de ellos, tienden a asimilarse al comportamiento del vecindario, más que al comportamiento de otras personas con similar educación, lo cual compensaría el efecto negativo de una baja educación de los padres sobre la probabilidad de deserción.

[4] Según datos del MINEDUC para el año 2006, de los 3.442 establecimientos de educación media a lo largo del país, sólo el 7.4 % (256) están ubicados en zonas rurales. En contraste a la situación de la educación media, en el caso de la educación básica dicho porcentaje corresponde a un 49% (4.374) de los 8.871 establecimientos del país.

 
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